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Cómo leer una fachada porteña a partir de una foto de 1920
Revoques, molduras y aberturas como pistas para fechar sin planos. El texto aclara qué se puede afirmar y qué queda como conjetura cuando el negativo está retocado.
Leer el artículoEn Casa Archivo Digital, la coordinación editorial define en cada pieza qué material se muestra como fuente original y qué se presenta como hipótesis razonable. Esta página reúne el criterio con el que se toman esas decisiones: cómo se leen los planos y las fotografías antiguas, qué vacíos se señalan en lugar de rellenar, y por qué el foco está puesto en el método y no en trayectorias personales. No publicamos biografías ni nombres propios; publicamos el razonamiento detrás de cada reconstrucción.
Cuando una reconstrucción queda abierta a dudas, conviene volver a las guías donde explicamos cómo se lee una fuente. Estos textos amplían el método que aplicamos en cada pieza del archivo.
Tres artículos del blog que retoman el mismo cuidado editorial, sin atajos ni conclusiones apuradas.
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Revoques, molduras y aberturas como pistas para fechar sin planos. El texto aclara qué se puede afirmar y qué queda como conjetura cuando el negativo está retocado.
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Leer el artículoSi preferís empezar por el panorama general, el blog reúne estas guías junto con notas sobre barrios y casos puntuales.
Coordinar un archivo de viviendas no es solo escanear fotos y armar modelos. La parte difícil es decidir qué se muestra como fuente y qué se presenta como reconstrucción, y sostener esa frontera en cada página del sitio. Cuando el material es escaso, preferimos señalar el vacío antes que rellenarlo con una certeza que no tenemos.
Estas son las reglas que ordenan el trabajo cotidiano del estudio y que cualquier persona puede verificar al recorrer el archivo, las reconstrucciones y los casos publicados.
Para ver cómo se aplican estas reglas en piezas concretas, podés revisar las reconstrucciones publicadas o consultar los recursos de lectura documental.
Una fotografía o un plano se publican como fuente, con su origen y sus límites. La reconstrucción digital se presenta aparte, como hipótesis razonable, nunca como prueba de cómo era la casa.
Cuando falta una planta, un tramo de fachada o el color original del revoque, lo dejamos anotado. Preferimos mostrar la laguna antes que disimularla con una decisión estética.
El foco está en el método y en el material usado, no en quién lo hizo. No publicamos nombres, cargos ni historias individuales: lo que se puede auditar es el criterio, no la persona.
Las dudas sobre una pieza puntual se atienden por los canales de contacto publicados. No prometemos plazos ni respuestas automáticas: cada consulta se lee y se responde según lo que el material permita aclarar.